
Desmonta las historias que realmente funcionan
No te vamos a vender fórmulas mágicas. Aquí trabajamos con la mecánica narrativa de verdad: esa que hace que una historia se quede en la cabeza de quien la escucha.
Descubre el programaLa arquitectura invisible que sostiene cada relato
Piensa en las películas que has visto cinco veces. O en ese libro que no pudiste soltar. No es casualidad que te engancharan así. Detrás hay una estructura—a veces visible, otras veces completamente oculta—que organiza la información, controla el ritmo y manipula (en el buen sentido) tu experiencia emocional.
Durante años he analizado cientos de obras: desde clásicos del cine hasta novelas contemporáneas, pasando por campañas publicitarias que se convirtieron en fenómenos culturales. Y todas comparten patrones reconocibles.
Entender cómo se construye esa arquitectura te da un poder extraño: empiezas a ver el esqueleto debajo de cada historia que encuentras.
No hablamos de plantillas para rellenar. Hablamos de principios fundamentales que puedes aplicar cuando necesites construir algo memorable—ya sea un guion, una presentación de trabajo o la narrativa de tu propio proyecto creativo.

Personajes que parecen personas reales
-
Motivaciones contradictorias
La gente de verdad quiere cosas que se contradicen entre sí. Tus personajes también deberían. Construimos conflicto interno analizando deseos incompatibles y viendo cómo chocan.
-
Biografías que importan
El pasado de un personaje no es decoración. Es combustible. Aprendes a decidir qué eventos del pasado activan reacciones específicas en el presente de tu historia.
-
Cambio creíble
Los arcos de transformación fallan cuando son arbitrarios. Trabajamos con progresiones graduales donde cada paso tiene sentido dado lo que ya sabemos del personaje.
-
Voz única
Cada personaje debería poder distinguirse solo por cómo habla. Practicamos técnicas para crear patrones de lenguaje distintivos sin caer en caricaturas.

Tres pilares del trabajo narrativo
No todo es teoría abstracta. Estas son las áreas concretas donde vas a meter manos durante el curso.
Gestión del tiempo narrativo
Decides qué contar en escena completa, qué resumir en una frase y qué omitir totalmente. El ritmo de una historia se controla desde aquí. Practicarás con ejercicios de compresión y expansión temporal.
Diseño de información revelada
Controlas qué sabe el lector/espectador en cada momento. Eso incluye misterios, giros, ironía dramática y todo tipo de manipulación estratégica de datos. Analizamos ejemplos donde esto funciona brillantemente.
Construcción de tensión sostenida
La tensión no se improvisa. Se construye con paciencia: planteando preguntas, demorando respuestas, subiendo apuestas. Desmontamos escenas tensas para entender exactamente por qué funcionan.

Diálogos que hacen más de una cosa
Los diálogos malos solo transmiten información. Los buenos hacen tres o cuatro trabajos al mismo tiempo: revelan carácter, avanzan la trama, construyen tensión y establecen relaciones entre personajes.
Vas a escribir mucho diálogo durante el curso. Y lo vas a revisar aún más. Porque el diálogo natural—ese que suena real sin ser una transcripción literal de cómo hablamos—es difícil de lograr.
Aprendes a usar subtexto, conflicto latente y deseos contradictorios para que cada intercambio tenga capas.
También trabajamos el equilibrio entre lo que se dice y lo que se calla. A veces el silencio comunica más que las palabras. A veces una interrupción vale más que una frase completa.

Empieza tu formación en julio de 2026
El programa completo dura ocho meses. Las sesiones arrancan la primera semana de julio y terminamos en febrero. Trabajamos con grupos reducidos porque cada participante necesita retroalimentación personalizada sobre sus proyectos narrativos.